Irán vs Israel: Débiles Hombres Fuertes
¡Cuidado cuando los hombres fuertes empiezan a ser débiles! Porque entonces no escatiman hacer cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder y ello incluye, muchas veces, provocar una guerra. El primer ministro israelí lleva ya mucho tiempo bailando en la cuerda floja y su situación empeora día a día. Durante el fin de semana de Pascua decenas de miles de personas salieron a las calles en varias ciudades israelíes para protestar contra su gobierno. Pidieron la destitución de Netanyahu por la falta de avances en la liberación de los rehenes aún en poder de Hamas. La madre de uno de los capturados describió durante el mitin como “incomprensible y criminal” el manejo de esta situación. Todo ello sucede mintras el primer ministro está tratando de mantener una frágil coalición con los elementos de línea dura presionando para el inicio inmediato de un asalto a gran escala contra la ciudad de Rafah y con los moderados exigiendo la realización de elecciones generales anticipadas. Por eso le urgía una escalada en el conflicto la cual, al parecer, logró con el ataque a la sede diplomática de Irán en Damasco.
Por su parte, el abominable régimen de los ayatolas es profundamente impopular. La economía iraní lleva años asolada por una perenne crisis con elevada inflación, alto desempleo y constante escasez de bienes esenciales. El nivel de vida de la población se ha derrumbado y millones de personas se han hundido en la pobreza. El rial (la moneda de Irán) experimenta una depreciación histórica. En 2022, el régimen islámico enfrentó el mayor estallido de disturbios antigubernamentales en décadas, el cual fue salvajemente reprimido. Hace algunos meses el jefe de la oficina de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, denunció al régimen iraní por estar aplicando de forma escandalosa la pena de muerte, con un aterrador promedio de diez personas ejecutadas por semana en 2023.
Las amañadas elecciones parlamentarias celebradas el pasado marzo son muestra de la creciente deslegitimación de la teocracia. Después de una campaña electoral deprimente, la cual pasó prácticamente desapercibida, apenas asistió a las urnas el 40 por ciento de los electores, la tasa más baja de toda la historia de la República Islámica. La participación fue inferior al 30 por ciento en las ciudades importantes, incluido un ridículo 20 por ciento en Teherán. Además, un porcentaje considerable de boletas fueron invalidadas deliberadamente. Ahora, tras el fallido ataque contra Israel, los iraníes temen el empeoramiento de la situación económica. Por eso los ayatolas buscan evitar una guerra generalizada la cual, sin duda, debilitaría aún más su posición frente a sus ciudadanos. Según muchos analistas Irán no tuvo la verdadera intención de causar daños graves a Israel y ahora esperan salir lo más rápido posible del atolladero. De hecho, una cuenta oficial del gobierno tuiteó “el asunto puede considerarse concluido”.
Ahora toca a Israel dar respuesta y para ello dispone de una serie de opciones de represalia, desde ciberataques hasta intentar destruir las instalaciones nucleares iranés, pero optar por una venganza tiene grandes riesgos con el ejército seriamente comprometido en Gaza y en el sur del Líbano. y con la relación con Occidente bajo serios cuestionamientos. El Estado judío debería aprovechar la situación creada por los ataques de Irán para propiciar una salida civilizada al actual conflicto. Sin embargo, Netanyahu se ha vuelto impredecible y se ha convertido, junto con sus aliados extremistas, en el principal factor de riesgo de una escalada hacia una guerra total en Medio Oriente.